Revisado por el Dr. Carlos Fernández Ramos, especialista en medicina del dolor y anestesiología. Spine Concept, Rúa Petín 6, A Coruña.
El dolor en la ingle o en el muslo al levantarse de una silla, al ponerse los calcetines o al empezar a caminar es una de las consultas más habituales en pacientes mayores de 50 años. Con frecuencia se atribuye a la espalda, a la ciática o a «la edad», y el diagnóstico de artrosis de cadera tarda en llegar. Este artículo resume qué es la coxartrosis, cómo se diferencia de otros dolores de la zona, qué tratamientos tienen respaldo en las guías clínicas y en qué momento tiene sentido plantear una prótesis.
Qué es la artrosis de cadera y por qué duele
La cadera es una articulación esférica: la cabeza del fémur encaja en una cavidad del hueso de la pelvis, el acetábulo. Ambas superficies están recubiertas de cartílago, un tejido liso que reduce la fricción y reparte las cargas. En la artrosis de cadera (coxartrosis) ese cartílago se adelgaza y se vuelve irregular, el hueso subyacente responde con cambios estructurales y la membrana sinovial que reviste la articulación puede inflamarse de forma intermitente.
La artrosis no es únicamente un desgaste mecánico. Se entiende hoy como una enfermedad de toda la articulación, en la que intervienen el cartílago, el hueso, los ligamentos, la cápsula y los músculos periarticulares. Esto explica dos hechos que desconciertan a muchos pacientes: la intensidad del dolor no siempre se corresponde con lo que muestra la radiografía, y existen personas con cambios radiológicos marcados que apenas tienen molestias.
Entre los factores asociados figuran la edad, los antecedentes familiares, el sobrepeso, ciertas alteraciones de la forma de la cadera (como el pinzamiento femoroacetabular o la displasia), lesiones previas y trabajos o deportes con cargas repetidas. Ninguno de ellos determina por sí solo que la artrosis aparezca.
¿Te duele la ingle o la cadera al caminar o al levantarte?
En Spine Concept, clínica del dolor en A Coruña, valoramos si ese dolor viene de la cadera, de la columna o de las dos. Escríbenos y te explicamos el siguiente paso.
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Información general; cada caso es distinto y no sustituye una valoración médica.
Síntomas: cómo se reconoce
El patrón clínico más característico incluye:
- Dolor en la ingle, que puede irradiarse a la cara anterior del muslo y a la rodilla.
- Rigidez al levantarse por la mañana o tras permanecer sentado, que suele ceder en pocos minutos, normalmente menos de treinta.
- Dolor que aumenta con la carga y el movimiento, y mejora con el reposo en las fases iniciales.
- Limitación para la rotación interna de la cadera, que se manifiesta al calzarse, cortarse las uñas de los pies o subir al coche.
- Cojera progresiva y, en fases avanzadas, dolor nocturno o en reposo.
El dolor localizado en la cara lateral de la cadera, justo sobre el hueso que se palpa al tumbarse de lado, tiene con más frecuencia otro origen: la tendinopatía del glúteo medio o la bursitis trocantérea. Se describe en el artículo sobre trocanteritis y dolor lateral de cadera. Del mismo modo, el dolor situado en la zona glútea y lumbar baja puede proceder de la articulación sacroilíaca, como se explica en el artículo sobre dolor sacroilíaco. Es habitual que varios de estos orígenes coexistan.
Diagnóstico: historia clínica, exploración y pruebas de imagen
El diagnóstico de artrosis de cadera es fundamentalmente clínico. La historia del dolor y la exploración de la movilidad, en particular la rotación interna y la flexión, orientan más que cualquier prueba aislada. Las guías de práctica clínica señalan que en una persona mayor de 45 años con dolor de cadera de características típicas, la radiografía no siempre es imprescindible para empezar el tratamiento.
La radiografía simple, con la carga del cuerpo, es la prueba de imagen de primera elección cuando se solicita. Muestra el estrechamiento del espacio articular, los osteofitos (pequeños crecimientos óseos en el borde) y los cambios en la forma de la cabeza femoral. La resonancia magnética se reserva para situaciones concretas: sospecha de lesión del labrum, necrosis avascular, fractura de estrés o dolor que no se explica con los hallazgos anteriores. La ecografía es útil para valorar tendones, bursas y para guiar procedimientos.
Conviene tener presente que la correlación entre imagen y síntomas es imperfecta. Un informe que menciona «signos degenerativos» en una persona de 60 años describe cambios muy frecuentes en la población general; la decisión terapéutica se basa en los síntomas, la función y la exploración, no en el informe radiológico por separado.
Tratamiento no quirúrgico: lo que recomiendan las guías
Las guías internacionales de artrosis (entre ellas las del American College of Rheumatology y la Arthritis Foundation de 2019, y las de la OARSI) coinciden en una estructura escalonada. Las medidas de primera línea se aplican a casi todos los pacientes; los procedimientos intervencionistas se añaden cuando las primeras no bastan.
Ejercicio terapéutico y control de la carga
El ejercicio supervisado es la intervención con mayor respaldo en la artrosis de cadera. Combina fortalecimiento de glúteos y cuádriceps, trabajo de movilidad, equilibrio y actividad aeróbica de bajo impacto. El objetivo no es «reducir el desgaste», sino mejorar el control muscular de la articulación, la capacidad funcional y la tolerancia a la carga. Los programas con progresión individualizada y seguimiento obtienen mejores resultados de adherencia que las pautas genéricas entregadas en papel.
En el Método DAVID se trabaja con dispositivos de entrenamiento de resistencia y evaluación objetiva de fuerza y rango de movimiento, lo que permite ajustar la carga a cada persona y registrar su evolución sesión a sesión. Es una herramienta de rehabilitación activa dentro de un plan global, no un sustituto de la valoración médica.
Pérdida de peso, calzado y ayudas
En personas con sobrepeso, la reducción de peso disminuye la carga sobre las articulaciones y se asocia a menos dolor. El calzado amortiguado, el uso de bastón en el lado contrario a la cadera dolorida cuando la marcha es dolorosa y la adaptación de actividades son medidas sencillas con efecto real sobre la función.
Analgesia farmacológica
Los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) tópicos tienen mejor evidencia en articulaciones superficiales como la rodilla; en la cadera, que es profunda, se recurre a AINE orales a la dosis mínima eficaz y durante el menor tiempo posible, valorando siempre el riesgo gastrointestinal, renal y cardiovascular de cada paciente. El paracetamol ofrece un beneficio pequeño. Los opioides no se recomiendan de forma rutinaria en la artrosis por su perfil de riesgo y escaso beneficio sostenido. La pauta debe individualizarse con el médico.
Infiltraciones: indicaciones y límites
La infiltración intraarticular de corticoides figura entre las opciones recomendadas por las guías para los episodios de dolor que limitan el ejercicio. Su efecto es transitorio, habitualmente de semanas, y su utilidad principal consiste en abrir una ventana de menor dolor para progresar en la rehabilitación. En la cadera, una articulación profunda, la infiltración se realiza con guía ecográfica o radioscópica para confirmar que el fármaco llega al interior de la articulación; las punciones a ciegas fallan con mayor frecuencia en esta localización.
Hay dos matices importantes. El primero: la elección del fármaco no es la misma en la cadera que en la rodilla. En la cadera, el ácido hialurónico se plantea con menos frecuencia y siempre de forma individualizada, valorando cada caso; las diferencias entre opciones se desarrollan en el artículo sobre infiltración de rodilla. El segundo: los corticoides intraarticulares no están exentos de riesgos. Una serie retrospectiva publicada en Radiology en 2019 (Kompel y colaboradores) describió complicaciones en torno al 8 % de las articulaciones infiltradas, con una proporción mayor en cadera que en rodilla, incluyendo progresión rápida de la artrosis y fractura por insuficiencia subcondral. Por tratarse de un estudio observacional, no permite establecer causalidad, pero justifica no repetir infiltraciones de forma rutinaria y reservarlas a pacientes bien seleccionados.
GUÍA EN PDF
Guía de infiltraciones
Qué es una infiltración, qué se puede esperar de ella y qué no, explicado por el Dr. Fernández Ramos.
Cuándo plantear una prótesis de cadera
La prótesis total de cadera es una de las intervenciones con mejores resultados funcionales de la cirugía ortopédica. La decisión no depende de la edad ni de la imagen radiológica aislada, sino de la combinación de varios factores:
- Dolor intenso o persistente a pesar de un tratamiento conservador bien realizado durante un periodo razonable (habitualmente varios meses).
- Limitación funcional que afecta al trabajo, al sueño, a la marcha o a la autonomía.
- Cambios estructurales avanzados en las pruebas de imagen que se corresponden con los síntomas.
- Preferencia informada del paciente tras conocer riesgos, beneficios y plazos de recuperación.
Intentar el tratamiento conservador antes de la cirugía no la descarta: en muchos casos mejora la condición física previa a la operación, lo que se asocia a una mejor recuperación. Y cuando la indicación quirúrgica es clara, retrasarla indefinidamente tampoco es neutro, porque la pérdida de fuerza y movilidad acumulada dificulta la rehabilitación posterior. La mejor secuencia se decide caso a caso con el cirujano ortopédico; en Spine Concept se ofrece una valoración independiente para ordenar las opciones antes de esa conversación.
Preguntas frecuentes sobre la artrosis de cadera
¿La artrosis de cadera se cura?
No existe un tratamiento que regenere el cartílago articular de forma demostrada. Lo que se persigue con el tratamiento es reducir el dolor, mantener la función y enlentecer el deterioro funcional mediante ejercicio, control de carga y, cuando procede, procedimientos intervencionistas o cirugía.
¿El dolor de ingle siempre significa artrosis de cadera?
No. El dolor inguinal puede proceder de la cadera, pero también de la columna lumbar, de la articulación sacroilíaca, de la musculatura aductora, de una hernia inguinal o de causas urológicas y vasculares. La exploración clínica distingue la mayoría de los orígenes, y las pruebas de imagen se solicitan en función de lo que se sospeche.
¿Conviene reposar si duele la cadera?
El reposo prolongado favorece la pérdida de fuerza y la rigidez. Las guías recomiendan mantener la actividad, adaptando la intensidad: caminar en terreno llano, bicicleta estática o natación suelen tolerarse mejor que los impactos repetidos o las sentadillas profundas.
¿Cuántas infiltraciones se pueden poner?
No hay un número válido para todos los pacientes. Dado que los corticoides pueden tener efectos adversos sobre la articulación, se suele limitar su frecuencia y valorar la respuesta de cada infiltración antes de plantear otra. La decisión corresponde al médico en función de la gravedad, la respuesta previa y el plan de rehabilitación.
¿Los suplementos de condroprotectores funcionan?
La glucosamina y el condroitín sulfato tienen resultados inconsistentes en los ensayos y las guías de la ACR/Arthritis Foundation no los recomiendan de forma rutinaria. Quien ya los toma puede comentarlo con su médico antes de decidir si continúa.
¿Cuánto tarda en mejorar un programa de ejercicio?
La mejora funcional suele evaluarse tras 8 a 12 semanas de ejercicio estructurado y con continuidad. La respuesta es individual, y el programa se ajusta según la evolución del dolor y de la fuerza.
Valoración de la artrosis de cadera en A Coruña
En la Unidad del Dolor de Spine Concept la valoración incluye historia clínica detallada, exploración de la cadera, la columna lumbar y la articulación sacroilíaca, y revisión de las pruebas de imagen disponibles. A partir de ahí, el Dr. Fernández Ramos explica qué opciones tienen sentido en cada caso: programa de rehabilitación, procedimiento guiado por imagen o derivación a traumatología cuando la indicación es quirúrgica.
Quien desee exponer su caso puede hacerlo a través del formulario de contacto, por teléfono en el 636 057 606 o por correo en info@spineconcept.es. Spine Concept se encuentra en Rúa Petín 6, 15009 A Coruña.
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Información general; cada caso es distinto y no sustituye una valoración médica.
Este artículo tiene finalidad informativa y no sustituye la valoración médica individual.
Fuentes citadas: Kolasinski SL et al. 2019 American College of Rheumatology/Arthritis Foundation Guideline for the Management of Osteoarthritis of the Hand, Hip, and Knee. Arthritis Care Res 2020;72:149-162. · Kompel AJ et al. Intra-articular Corticosteroid Injections in the Hip and Knee: Perhaps Not as Safe as We Thought? Radiology 2019;293:656-663. · Bannuru RR et al. OARSI guidelines for the non-surgical management of knee, hip, and polyarticular osteoarthritis. Osteoarthritis Cartilage 2019;27:1578-1589.

